Pulido: El maestro frota la superficie de la pieza con una herramienta flexible. Algunos también aplican cera de pulido. El pulido con fluido es otro método común en los talleres. Se logra el máximo efecto de reflexión de espejo. Este proceso se utiliza frecuentemente en moldes ópticos.
Chorro de arena y granallado: El aire a alta presión es su fuente de energía. Se proyecta arena fina a gran velocidad sobre las piezas. La superficie metálica adquiere un acabado mate al instante. El granallado se utiliza principalmente para eliminar las tensiones internas del material. Este proceso se aplica con frecuencia a piezas de aviación.
Estirado de alambre: La banda abrasiva se desplaza en línea recta sobre la superficie metálica, dejando una textura cepillada uniforme. Este método busca mejorar la apariencia y la textura. Muchas carcasas de productos digitales de alta gama se tratan de esta manera.

Pulido con rodillo: Los rodillos duros del portaherramientas comprimen directamente el orificio interior. Se produce una deformación plástica en la superficie metálica, lo que aumenta significativamente su dureza y suavidad. El orificio interior del cilindro hidráulico debe ser mecanizado mediante laminado.
Vueltas: Dos superficies planas se frotan entre sí con un abrasivo intercalado. Este método se centra específicamente en tolerancias dimensionales a nivel micrométrico. Los bloques patrón de alta precisión se fabrican completamente mediante rectificado.















